Brillo, música y emoción se ha vivido en el paseo capitalino desde el pasado sábado con la participación de 47 fantasías individuales, 10 grupos de comparsas, nueve carruseles y ocho carrozas

Prensa Alcaldía de Barcelona.- El bulevar 5 de Julio de la ciudad de Barcelona volvió a ser el escenario predilecto para que el pueblo de la capital anzoatiguense disfrutara, por tercer día consecutivo, del llamativo desfile de comparsas y carrozas, en el marco del Carnaval Turístico 2015.

Desde las 4: 00 p.m, los barceloneses se aglomeraron de manera cívica desde el sector La Chica y hasta la plaza Miranda para ser testigos de una fiesta en la que la creatividad, el brillo y el colorido se han impuesto desde el pasado sábado.

Los protagonistas de la marcha estuvieron acompañados de imponentes carrozas que recrearon desde dragones hasta un bosque de mariposas, comparsas que repasaron la historia de Venezuela y dieron vida a personajes de fábula, y grupos de samba que hicieron gala de su talento en medio de las fiestas en honor al Rey Momo.

William Guillén, director de Cultura de la alcaldía del Municipio Simón Bolívar, precisó que durante los desfiles pasean a través del bulevar 5 de Julio un total de 47 fantasías individuales, 10 grupos de comparsas, nueve carruseles y ocho carrozas.

Destacó que este martes se realizará la premiación formal de la exhibición carnestolenda, la cual ha contado con la participación de la primera combatiente de la jurisdicción, Yamila Gil de Martínez como jurado calificador.

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Experiencia

La señora Neida Moreno, habitante del sector Tronconal III, expresó su emoción por ser debutante, junto a otras 20 personas, en el desfile de Carnaval de la ciudad de Barcelona.

Moreno comentó que les tomó un mes preparar la fantasía inspirada en el póker, haciendo referencia directa al juego de mesa en el que se involucran las cartas y los colores rojo, negro y blanco.

Por su parte, Deivys Farías, del sector Campo Claro, caminó el bulevar ataviado con un vaporoso traje en color azul metálico, detalles plateados y grandes zapatos a juego con el atuendo, acompañado de un gran sombrero y un látigo, con el que representaba al gran domador de un circo.